Te busco entre sueños color rosa
te veo pero te pierdes en la neblina
dejas tu rastro pero me es difícil alcanzarte.
No te vayas amor mío,
dueño de mi corazón,
quédate conmigo,
que la noche está dispuesta para los dos,
deja que mis brazos te atraigan hacia mí
que nuestros cuerpos se fundan,
en el fuego ardiente de la pasión.
Amémonos intensamente
antes de que amanezca
y se desvanezca tu figura
en medio de la finita línea
del ensueño y la realidad.
Quiero perderme en tu mirada,
beber de tu boca sin saciarme
del elixir de tu amor
humedece mi cuerpo con tus besos
tus caricias enciendan la llama en mi pecho
entra en mí por las vías del amor y la vida
conquista aquello que aún se revela
a caer rendido ante tu incesante fuerza.
Abro mis ojos, ya no estás
la sensación cálida de tu piel
quedó impregnada en mi cuerpo
vuelvo y te busco
pero mi cama yace fría y vacía
la luz del alba ha llegado
y tú sumido en la lejanía