P0r ke mi lucha n0 es c0ntra carne ni sangre,
sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. ef. 6:12
mis armas no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
si Dios esta conmigo kien contra
cor. 10:4·5