Alejandro por fin se relajó. Ayudó a don Bartolomé a levantarse, y le dio su dedo meñique. Le cogió la mano con fuerza, concentrándose, y al rato, si bien le dolía bastante aún, ya tenía su dedo otra vez en su sitio. Empezaron a buscar el trozo de dedo índice que faltaba, cuando escucharon la voz del líder supremo. Sorprendentemente, el microfono y el altavoz no habían sido dañados durante la pelea.
-Finally, ganaste, Alehandro... Mis felicitaciones... Solo para que lo sepas... Yo también estaba de acuerdo en que everyone tiene derecho a estar con quien elija... Pero fui yo quien obligó a tu leader a hacer esto.
-¡¡¿¿Usted??!!
-Well... De hecho, la idea fu de él, ya hizo algo similar con su anterior candidata a sucesión, aunque no tan... ¿intenso, esa es la palabra? La puso entre la espada y la pared, obligándola a elegir entre su pareja y The Congregation...
-¿Y qué eligió?
-Eligió la Congregación. Protestó bastante, pero no se arriesgó a tener una discusión ni a tratar de convencerme como hiciste tú. Pataleó durante dos días, pero al final se lo pensó y aunque no quería dejar a su novio, eligió la Congregación. No podía darle el mando a alguien que acataba la autoridad sin reflexionar, le gustara o no, y menos aún si no buscaba otras soluciones ni trataba de oponer una mínima resistencia.
-Entonces... ¿Ustedes querían que yo me rebelara? ¿Esa era la prueba?
-Sí, pero no tanto -dijo don Bartolomé, tapándose la hemorragia de su dedo corazón con un pañuelo-. Quería que te enfrentaras a mi y ver hasta dónde habías aprendido, tanto de filosofía satanista como de procedimiento.
-Honestly, ni él ni yo pensamos tú ibas a dar tantos problemas... I never thought you could win agains Coalt and Mundgander... But con esto nuestra intención, in fact mine, era que cogieras experiencia y ver tus verdaderas aptitudes una vez terminado tu adiestramiento, y perhaps tenerte en cuenta de cara al futuro para puestos más elevados.
-¡¡¿Se da cuenta de lo mal que lo he pasado?!! ¡¿De la gente que ha sufrido, empezando por mi novia?!
-I'm sorry about that... pero pienso que tú puedes ser un buen leader, y someone muy importante para The Shadow's Congregation algún día... Fortunatelly, nadie but Bartholome fue herido...
-Entonces... Si esto estaba dentro de su plan... ¿puedo ser el líder de esta sede? ¿Con mi novia? Si no tiene un ataque de nervios por todo esto y me manda al cuerno, claro...
-Yes. Lilith y tú ahora podéis liderar libremente.
-Disculpe, ¡¿pero no se ha enterado de nada?! ¡Yo no quiero estar con Lilith, quiero estar con Aurora!
-...
-¡Ostia, Lilith! ¡Aún está encerrada! ¿Dónde está?
-Bueno... Respecto a eso...
-No me diga que... ¿después de obligarla a hacerle esa maldita poción, ¡¡la mató!!?
-No, no, que va...
-Antes de ponerte a buscar a tu amiguita, ¿no crees que deberías de quitarme estas puñeteras cuerdas de las manos? ¡¡Qué me he tenido que quitar yo misma la mordaza, joder!!
-Lo siento, Aurora, cariño, ahora mismo te desato... Es que como ves, he estado bastante ocupado... Supongo que tú y yo tendremos que tener una larga charla acerca de lo que ha pasado estos días...
-Y no solo estos días... Pero antes, dime una cosa: ¿esa tal Lilith te gusta?
-No..... No me mires así... A ver, me cae bien, es muy lista y le tengo cierta admiración, pero desde el principio le dejé claro que a la única a la que quiero y la única a la que puedo querer es a ti.
-¿Aunque por su culpa casi te mataras en aquél accidente?
-Como tú has dicho, fue un accidente... No era lo que se suponía que tenía que pasar...
-Ok... Pues espero que nunca me lo eches en cara...
-¿¿Cómo??
-... ¡Bueno, eso es todo por hoy -gritó don Bartolomé a los administradores y demás satanistas-! ¡Muchas gracias por participar y por el esfuerzo que habéis hecho todos durante estos días! ¡Os espero a todos el sábado por la tarde de la semana que viene, en el nombramiento de Alejandro como nuevo líder! Alejandro, Aurora, creo que lo mejor es que habléis en un sitio más privado...
-De acuerdo... Gracias... Adiós, líder supremo...
-Call me Stephen. Bye, Alejandro, hablaremos esta semana sobre la nueva estrategia que adoptaremos el domigo que viene.
-De acuerdo...
Cansado y desconcertado, Alejandro salió del salón de debates por el agujero que había hecho antes con la silla de metal, seguido por Aurora. Luego, fue Aurora quien le cogió de la mano y le llevó hacia la izquierda, a una de las aulas individuales, y cerró la puerta al entrar.
-No lo comprendo... Entonces... tú...
-Sí. Yo soy Lilith... ¡Tacháaaaaaan!
-...
-Entiendo que no estés para bromas ahora mismo, pero...
-¡¡¿SABES LO PREOCUPADO QUE HE ESTADO POR TI?!! ¡¡CREÍA QUE IBA A HACERTE DAÑO!! ¡¡Y TÚ, TODO EL RATO, TRABAJANDO PARA ÉL!!
-Eh, no, no te pases... Es cierto que mi tío hizo que vinieras hacia mi para controlar como iba el proceso de captación, y luego su plan era separarnos, decirte que cuando fueras líder te darían una Lilith y que para entonces ya supieras lo que era estar en una relación estable... Pero él no confiaba que tuvieras tanta capacidad que tuviera que modificar sus planes de una forma tan bestial, ni... ni tampoco con que realmente me enamorase de ti...
-¿Lo nuestro ha sido real?
-¿¿Lo dudas??
-Ahora mismo, no sé en qué pensar...
Aurora le dio una bofetada. A Alejandro no le dolió, pero se quedó sorprendido, no se la esperaba.
-¡¿Quién coño te has creído que soy?! ¡Si he estado contigo ha sido porque he querido, desde siempre! ¡Dejé la Congregación antes de que, técnicamente, empezáramos a salir!
-Porque te enfadaste, porque tu tío se cargó a tu ex...
-¡Imbécil -dijo Aurora, dándole otra bofetada-!
-¿Quieres parar de pegarme?
-¡Para tú de decir gilipolleces! ¡Sí, no creo que mereciera morir, aunque tampoco me sabe mal del todo lo que le hizo! ¡La dejé porque no podía seguir haciendo lo que se supone que debía hacer, creía que lo nuestro fuera algo sincero!
-Así que ese era tu secreto...
-Sí...
-¡¿Por qué nunca me dijiste nada?! ¡¿Por qué no confiabas en mi?!
-Siempre confié. Y tú confiabas en mi, y no me dijiste nada de que estabas en esto...
-¡Porque se supone que no podía decírselo a nadie, debía dejar que las cosas siguieran su curso!
-¡Pues yo igual, capullo! ¡Te ayudé para hacerte un mejor líder, porque tenía tantas ganas o más que tú de terminar con esto y poder tener una vida sincera, pero no podía decirte nada para no estropear la maldita prueba de mi tío!
-Esta prueba... Tú suspendiste... pero seguiste con Sebastián.
-Sí. Estaba regular con él, y la Congregación siempre me importó mucho, por eso luego seguí como administradora principal. Elegí la Congregación, y mi tío me dijo que si despreciaba mis sentimientos, no podía apreciar los de los demás ni sus necesidades, ni ser una buena líder... Como a veces aún me hacía sentir bien, aunque muy pocas, no le dije nada a Sebastián y seguí con él... Pero ya no era lo mismo, no podía evitar culparle a él de no ser lo bastante bueno como para haberme molestado a luchar por él y por tanto haber perdido mi única oportunidad de liderar la sede... Y más tarde, apareciste tú, que me entendías, eras simpático, buena persona, me tratabas incluso mejor que él al principio... Aún sabiendo que había gente mirándonos, no pude evitar acercarme más y más a ti y hacer el amor contigo aquél día después del cine, una parte de mi ya te quería y necesitaba que alguien me quisiera... No, aunque cuando nos conocimos en Madrid ya había empezado a recibir lecciones por parte de mi tío, cada una vez que te he besado, o estado contigo, no ha sido como satanista, ha sido como mujer...
-... ¿Y ahora, qué?
-¿A qué te refieres?
-Creía que me dejarías al ver todo esto, que me tomarías por loco, por alguien peligroso... Y ahora veo que tú siempre lo supiste, que nunca fuiste del todo sincera conmigo...
-Igual que tú... aunque yo ya lo supiera.
-Ya, pero... No puedo evitar sentirme algo... no sé...
-¿Traicionado? Mira, Alex, entiendo como te sientes... y si necesitas que nos distanciemos un tiempo, lo entenderé -dijo ella, con los ojos llorosos-... pero quiero que sepas que siempre que he podido te he protegido, te he sido sincera, he vigilado a mi tío para que no te metiera en muchos problemas, le obligué a tomar medidas extraordinarias cuando estuviste enfermo... Sabes que he arriesgado mi vida, no por nuestro bienestar, sino por el tuyo... Quizás te hubiera gustado que hiciera las cosas de otro modo, y yo también, pero las he estado haciendo del mejor modo que he sabido y atendiendo a lo que creía que era lo correcto y lo mejor para ti...
-... Ven aquí...
Aurora se le acercó, con intención de llorar en su pecho, alzando los brazos para abrazarle. Alejandro la paró poniéndole las manos en los hombros, le quitó una lágrima que estaba a punto de caérsele y luego, con dos dedos, le dio un pequeño golpe en la mejilla.
-¡Au! ¡¿Qué haces?!
-Por tonta. Por creer que querría pasar cualquier cantidad de tiempo sin ti.
-... Entonces, ¿me perdonas?
-Me costará un poquito superarlo, pero sí... No has hecho nada malo... Pero esta vez, quiero conocer a la verdadera Aurora, todos los aspectos de ti. No más secretos, por ninguna de las dos partes, ¿entendido?
-Por supuesto. Te quiero muchísimo, Alex, de verdad, me gustaría que hubiéramos sido como cualquier pareja normal desde el principio...
-A mi tampoco me hubiera importado... Pero no te preocupes. Al final, todo ha terminado bien. Tenemos una vida entera para ser felices, y mucho trabajo por hacer.
-Te ayudaré en todo, te lo aseguro.
-Lo único que quiero, lo único que necesito, es que estés a mi lado. Te quiero mucho, cariño, muchísimo .dijo, besándola-... Vayámonos a casa...
Alejandro y Aurora salieron al aparcamiento de la mansión. Allí apareció Luva, saludándoles. Aurora le dijo a Alejandro que debía preguntarle a don Bartolomé dónde tenía su coche, pero él se limitó a sonreír, a abrazarla, a besarla, y a los pocos segundos, estaban cubiertos de niebla, flotando, en dirección a su casa. Aurora apoyó su cabeza en el pecho de Alejandro y él, por fin, pudo besarle la cabeza a su novia sabiendo que por fin, entre ellos, había total sinceridad.
FIN.
NO, FIN NO, AÚN FALTA EL ÚLTIMO CAPÍTULO, QUE SERÁ UN EPÍLOGO.