Mucho tiempo después, Alejandro y Aurora volvían a la casa en la que él se crió.
-¡Bien! Así podremos descansar un rato, del viaje.
-¿No te dije que deberíamos haber venido ayer? Seguramente hubiera querido que estuviéramos con él un rato...
-Bueno, tendremos tiempo de sobra para estar con él, ahora que vas a montar la nueva sede por aquí...
-Sí... Aunque de momento, nos apañaremos con videoconferencias. ¿Estás bien? Te noto tristona...
-No es nada... Es solo que echo de menos a mi abuela y a mi madre...
-Y yo a mis padres... Pero tranquila, tú sabes que vivieron muy bien aquí. Ahora nos toca a nosotros.
-Ya... ¿Quieres saber una buena noticia? Al final, la líder de Zaragoza vendrá, con su consorte.
-¿Y por qué Elena y Miguel no me lo han dicho a mi directamente?
-Porque ser tu Lilith incluye también pasarte los recados a veces. Además, tú estabas muy ocupado hablando con Rubén... En fin, voy a tumbarme un rato antes de la presentación.
-De acuerdo, yo iré a prepararme bien la ropa... Me reencontraré con muchos conocidos, tengo que dar buena impresión...
-Dichoso perfeccionista, jajajaja.
-Y para él también. Aunque siempre dice que voy demasiado arreglado... Espero que no se avergüence de mi.
-Siempre tan tonto... Es imposible que se avergüence de ti.
Después de descansar en la casa, que Daniela había ido cuidando de tanto en cuando después de que la madre de Aurora muriera, fueron de camino a la sede en uno de los coches de Alejandro. Aunque le habían querido mandar a alguien que les llevara, Alejandro no había perdido el apetito por ser él quien hiciera las cosas, y más si eran de las que le gustaban, como conducir. Una hora más tarde, les abrían la verja de la sede y entraban en el aparcamiento subterráneo que habían hecho durante la época en la que él fue líder. La novia de Rubén salió a recibirles, diciéndoles que habían ubicado a los administradores en la tribuna que se construyó cuando arreglaron la sala de reuniones, de modo que ellos dos podrían ver la presentación en primera fila. Aurora estaba algo nerviosa y emocionada, mientras que él estaba tranquilo y lleno de orgullo.
Después de algunos saludos de protocolo a antiguos conocidos y varios nuevos miembros que, obviamente, habían oído hablar de él, ocuparon sus asientos, él junto a su hermana. Él estaba acostumbrado a estar encima del escenario, incluso cuando era el líder de la sede daba debates contra quien se atreviera y varias conferencias, pero aquél día, ese papel le corresponía al hombre que había dejado como sucesor, Rubén.
-Buenas noches a todos. Es un placer teneros a todos aquí, el día en que se termina mi etapa como líder de esta sede. Es la hora de presentar oficialmente a mi sucesor... aunque no podría hacerlo sin antes hablar de mi predecesor, Alejandro "el Ángel" Herrera, aquí presente... Recuerdo que yo llevaba ya varios años aquí, cuando me encargaron enseñarle los conceptos básicos del satanismo, pues le acababan de captar. Los aprendió todos en un tiempo récord, superándome en todos los aspectos. Todos, sobretodo los hacedores de amuletos, habéis leído libros suyos, hablar de él, o visto vídeos sobre las luchas que tuvo en esta misma sala contra su predecesor, un hombre admirable al que también tuve el placer de conocer y aprender de él, Bartolomé "el Serpiente"; o la batalla que tuvo poco más tarde contra en antepenúltimo líder nacional y varios satanistas corruptos... Después de eso, hizo tres cosas: reconstruir y mejorar esta sede, superar claramente a "el Serpiente" como mejor líder que hayamos tenido pese a que su etapa solo duró poco más de diez años, y enseñarme a mi a ser líder... El alumno se convirtió en maestro, y luego, siguiendo los pasos del suyo, me dejó a cargo de esta gran sede para convertirse en el líder nacional, terminando la purga de corruptos que empezó "el Serpiente"... ¡y no ha parado, tras estos otros diez años en el cargo, ha tenido el honor de haberse convertido en el líder supremo más joven de la historia de la Congregación de las Sombras, y ya se han empezado los trámites para construir la nueva sede mundial aquí, en esta ciudad! ¡Y además, él mismo ha contribuído enormemente, incluso más que yo, en la preparación de vuestro nuevo líder, la única persona que ha podido igualarle en algunas cosas y en otras incluso a superarle, el que nada más cumplir la mayoría de edad luchó junto a él hace dos años cuando se quiso imponer la ley de intocabilidad del credo, el hombre que lleva como nombre el apodo de su padre, Ángel Herrera!