“Marihuana legalizada… humanidad perdida”
Mientras revisaba el periódico The San Juan Star, vi una noticia que me perturbó el pensamiento y estoy segura de que lo mismo le sucederá a cada lector de esta reflexión. Parte de la noticia traducida a español lee de la siguiente manera…
El señor Enrique Vázquez Quintana - Ex-Secretario de Salud, favoreció la idea de legalizar la marihuana y el uso de metadona de forma más extensiva como método de sacar a los adictos del vicio de la heroína. En una presentación ante el Sr. Osvaldo Rivera Cianchini - Director la Oficina de Control de Drogas, el Ex-Secretario de Salud solicitó que se hiciera una revisión a las leyes de anti-drogas existentes, por la condición en la que se encuentra Puerto Rico, como resultado de la prohibición de drogas que resulta ser “insostenible”. “El concepto de la prohibición total no está funcionando y cada año el problema de drogas empeora”, dijo Vázquez Quintana.
De acuerdo con la ley que creó la Oficina, Rivera Cianchini consultará con personas a través de toda la isla para escuchar sus opiniones sobre cómo tratar con el problema de drogas. Las audiencias comenzaron el lunes en Ponce. El jueves se llevarán a cabo en la Academia de la Policía de Gurabo y concluirán el viernes en la Universidad de Puerto Rico – Recinto de Mayagüez.
Al concluir el período de audiencias, Rivera Cianchini presentará las ideas en un reporte preliminar que será presentado a la Oficina de la Gobernadora a fines de abril. Vázquez Quintana dijo que en cuanto a la marihuana se refiere, “si a alguien se le ocupa en un vehículo más marihuana de la que se entiende que sería para consumo propio, éste se envía a la cárcel, donde es deshumanizado y sale peor que cuando fue ingresado a la institución.”
En cuanto a sacar a los adictos del peor de los vicios, como lo es la heroína, él exhortó a que se expanda el uso de metadona, la cual al presente, puede ser suministrada por médicos que trabajan para las Clínicas de la Administración de Servicios Contra la Adicción.
Me cuesta trabajo digerir algunas noticias como ésta. En otro artículo que leí en el periódico Primera Hora, el Ex-Senador, Marcos Rigau dijo: “Los políticos son muy cobardes. Les meten cuatro ministros y un piquete y no se atreven. Los tribunales algún día declararán todo ese sistema prohibicionista inconstitucional. Lo que pasa es que todavía no hay mayoría en los tribunales. La marihuana es una droga social que debe tratarse igual que el alcohol, pero que hay una especie de histeria”.
En mi mente veo la humanidad corriendo tan a prisa que ha caído en tierra movediza y ni siquiera se ha percatado de que la razón de estar cayendo cada vez más profundo es porque no se detienen a pensar en las consecuencias que acarrean algunas decisiones. El querer legalizar la marihuana parece un perfecto ejemplo de ello.
Amado amigo… ¿conoces BIEN todas las amistades de tus hijos? ¿Tienes idea si están donde te dijeron que iban a estar? ¿Cuán tarde les permites que lleguen? ¿Por qué? ¿Qué tipo de ropa le permites a tus hijos adolescentes (“teenagers”) que se pongan? Es decir, ¿cuán escotada es su blusa, cuán provocativo es su vestido? ¿Cuán apretado es su pantalón? ¿Cuán cortos son sus pantalones cortos (“shorts”)? Para los varones… ¿qué significan los símbolos en sus ropas? A los más pequeños… ¿les permites tatuajes removibles? ¿Por qué? ¿Qué tipo de programas de televisión o qué películas les permites que vean? ¿Por qué? ¿Qué tipo de juegos de vídeo les compras o le permites que alquilen, cuál es el mensaje subliminal de cada uno de esos juegos? A los infantiles… ¿qué tipo de juguetes les regalas? ¿Recuerdas la reflexión titulada: “Y Sin pensarlo dijimos okay”?…
Hay veces que por salir del paso, permitimos demasiadas cosas a muy temprana edad y luego sólo nos resta lamentarnos, lamentarnos y lamentarnos. Nos preguntamos, ¿qué ha pasado con fulanito y fulanita que eran tan buenos y de repente están tan malcriados, tan rebeldes, haciendo lo que les viene en gana? ¿Desde cuándo se convirtió ilegal el concepto de disciplinar, corregir, educar a tus hijos, de hacer todo eso con respeto, pero con la autoridad que conlleva la responsabilidad de ser padres? ¿Recuerdas los cuentos de nuestros padres y nuestros abuelos?… “en casa nadie se atrevía a refutar las órdenes de papá…y cuando mamá decía deja que llegue tu papá, la tierra temblaba”…
Si bien es cierto que los tiempos cambian, no es menos cierto que los padres y las madres siguen teniendo la misma responsabilidad de velar por sus hijos desde que están es su tierna edad de infantes, para que cuando se les presenten situaciones como la del tema de hoy, puedan estar mejor equipados y saber qué hacer aún si la sociedad lo permitiera legalmente. ¿A quién se le ocurrió que está bien dejar a los adolescentes entre 12, y 17 años de edad salir solos a las calles del Viejo San Juan o a las discotecas y permitirles que lleguen a las 3:00 a.m.? Un ser humano tierno y joven no ha tenido oportunidad de madurar para tomar posibles decisiones críticas frente al “lobo rugiente” que merodea las calles buscando a quién devorar. Los adolescentes no tienen la madurez necesaria para decir NO ante tanta maldad oculta. Si a los adultos se nos hace difícil no caer en tentación, ¿qué será de esas mentes tiernas? Puede ser que tengan mucha información adquirida de “la calle”, la televisión, las amistades, pero no significa que a esa edad la pueden procesar adecuadamente. La palabra de Dios establece en Proverbios: “Instruye al niño en su carrera y aún cuando fuere viejo no se apartará de ella”. ¡Cuán cierto probó ser ese proverbio en mi propia vida! Posiblemente no podrás evitar que los chicos caigan en las garras del maligno, pero si te has tomado el tiempo de enseñarles el “buen camino”, y si has seguido ayudándoles con tus oraciones, de seguro que Dios te recompensará en su momento, cuando veas que lo rebelde se convierte en amor y arrepentimiento. Lejos de experimentar tormentas internas en tu hogar, podrás disfrutar del oasis de paz y obediencia sembrados en el corazón por el amor de Dios.
Yo soy testigo del poder de Dios. Cuando mi primer esposo me abandonó por otra mujer, mi corazón se tornó rebelde y estuve mucho tiempo fumando marihuana “para aplacar el dolor”. ¡Qué mentira del diablo! Pero mis dos madres se habían encargado de enseñarme la verdad de Cristo, nunca dejaron de orar y velar. ¿Sabes lo que pasó? Dios tocó mi corazón de una manera tan especial que sanó mi dolido corazón, vendó mis heridas, me perdonó todas mis rebeliones y desde entonces, Su mano poderosa y fuerte nunca me ha abandonado y hoy puedo dar testimonio de la verdad eterna que encierra ese proverbio. Probó ser tan cierto que hasta le escribí una carta a mi ex-esposo y a su nueva esposa deseándoles una vida fructífera y feliz, pero sobre todo, deseándoles que algún día conocieran a Cristo como yo le he conocido. Les dije que los perdonaba (de todo corazón) y que les dejaba la interrogante de si me perdonaban ellos a mí por cualquier ofensa hacia ellos. Eso solamente lo puede hacer un ser humano a quien Dios le ha extendido Su misericordia y a quien se le ha enseñado el camino correcto a seguir. ¡Hoy día contemplo mi pasado como lecciones aprendidas que me ayudan a valorar TANTAS bendiciones en el presente! ¡A Dios sea la gloria!
Pensamiento: ¿Qué áreas de mi vida puedo mejorar a fin de convertirme en un mejor modelo para mis hijos?
OREMOS: Pidiendo mayor sabiduría, para que nuestra enseñanza pueda ser eficaz en la vida de nuestros hijos.