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:::LA RECUERDO:::
Recuerdo cuando la conocí, yo contaba con 18 años y ella los acababa de cumplir. A esa edad yo no había estado aún con ninguna chica, ni había tenido novia alguna. Esa tarde, estando aburrido en mi casa, decidí entrar en un Chat con la intención de conocer a alguna chica con la que poder conversar y entablar una amistad. Allí fue donde la conocí. Rápidamente entablamos una gran amistad, probablemente debido a que los dos estábamos algo faltos de cariño. Con el devenir de los días nuestra relación fue en aumento hasta que decimos quedar un día para conocernos en persona.
Laura, que así la llamaremos vivía en un pueblo cercano al mío, en los alrededores de Barcelona. Llegado el día convenido me dirigí a la ciudad condal, lugar en el que nos habíamos citado. Yo estaba realmente nervioso, era la primera vez que quedaba con alguien que no conocía. Al llegar al lugar rápidamente la reconocí, su físico me impactó totalmente, guapita de cara, bastante baja (1,50-1,55) con unas amplias caderas y sobretodo unas impresionantes tetas.
Con el tiempo empezamos a salir, nuestra relación era un poco atípica, nos veíamos poco y yo tenia la sensación que la cosa no iba bien, pero cuando estábamos juntos todo cambiaba, me enamoraba locamente, su forma de ser atrevida y morbosa me volvía completamente loco. Laura hablaba constantemente de sexo, nuestras bromas subidas de tono eran muy habituales, me contaba sus múltiples experiencias anteriores con todo detalle, incluso me excitaba comentándome lo que le gustaría hacerme. En ese momento como he dicho, yo tenía dieciocho años y no había estado con ninguna chica, y Laura aún siendo mi novia y excitándome de esa manera, parecía disfrutar haciéndome sufrir ya que lo máximo que me dejaba era sobarle sus tetazas. Mi calentura estaba a mil, mis diarias pajas eran dedicadas en exclusiva a tan sensual mujer, teniendo yo la esperanza de lograr algo sexual con ella. Casi se convirtió en una obsesión para mí.
Al pasar los meses nuestra relación iba a peor, el hecho de no vernos y que ella pasaba un poco de mi hicieron que la ruptura fuera inevitable. A partir de ese momento dejamos de hablarnos durante un largo periodo, un año más o menos. Durante ese tiempo no paré de pensar en ella, aunque estuve con otras chicas, nunca dejé de acordarme de Laura. Ninguna me calentaba como ella.
Con el tiempo volvimos a entablar relación, ella parecía muy arrepentida por nuestra anterior ruptura pero nos limitamos únicamente a hablar y a vernos alguna vez, ya que yo tenía novia. Nuestras conversas siempre iban relacionadas con el sexo, y mi obsesión por esa mujer aumentaba de forma imparable. Yo le lanzaba indirectas que ella seguía volviéndome más loco. A mediados del verano pasado, teniendo yo ya 20 años, me la encontré un día en el MSN, me comentó que estaba triste porque un novio la acababa de dejar y que necesitaba consuelo, evidentemente la conversa se transformó en un pique de atreverse a hacer cosas, ella me dijo que no me atrevería a besarla y yo le contesté que la besaría donde ella quisiera y la cosa fue subiendo de nivel hasta que acordamos que esa misma noche quedaríamos para jugar a un strip-poker. Era mi gran ocasión, a poco que las cosas me salieran bien podría por fin verla desnuda, después de tanto tiempo podría ver esas grandes tetas y quien sabe si algo más. Sin insistir mucho ella accedió a venir con todo el coño depilado, sin un solo pelo, lo que me volvió aún más loco.
Pase a buscarla por su casa y nos dirigimos a una playa cercana a Barcelona, pare mi coche en un descampado y sentándonos detrás empezamos a jugar.
Hicimos una serie de partidas de prueba en las que siempre ganaba yo, ella decía que no sabía jugar pero no le importaba. Venía vestida con un vestido corto, que dejaba a la vista un gran escote que me tenía perdido.
Empezamos a jugar en serio y gané las dos primeras partidas, Ella decidió sacarse zapatos y calcetines, con lo que solo le quedaban tres prendas, sostén, tanga y el vestido. Yo por mi parte conservaba mis cinco prendas. La calentura iba en aumento, los cristales del coche se empañaron y los dos sudabamos como locos.
La cosa se iba poniendo interesante y estábamos realmente nerviosos. La siguiente partida la perdí yo así que me saqué los zapatos. Seguía teniendo una gran ventaja pero ella no parecía preocupada.
La siguiente tirada la perdió ella con lo que de forma muy, muy sensual logró despojarse de su sujetador sin mover el vestido, con lo que no logré verle nada. En ese momento yo ya no era persona, estaba tremendamente caliente, tenia tentaciones de tirarme encima de ella pero tenia que acabar el juego, solo pensaba en poder ver sus tetas y su coñito afeitado, no me importaba que pasara luego ni siquiera que ella me viera. Mi único miedo era perder y que no quisiera enseñarme nada.
Cuando todo parecía a mi favor ella empezó a ganar manos de forma inverosímil, no había forma de que yo le ganara nada, poco a poco fui perdiendo piezas de ropa hasta que me quedé solo con mis boxer puestos, ella seguía con su tanga y el vestido. Al sacarme yo los pantalones y quedar con los boxer, ella bajó rápidamente su mirada hacia mi entrepierna, yo estaba terriblemente empalmado, parecía que mi pene fuera a salirse del boxer, ella me dirigió una mirada de deseo y pasándose un dedo por la boca me dijo, que buena pinta tiene eso!!Yo quise morirme, intenté de todas las maneras posibles ganar las siguientes manos para tratar de verle algo.
La penúltima partida, llena de nervios por parte de ambos, acabé ganándola yo, con lo que ella tenía que sacarse algo, yo, inocente de mi pensé que se sacaría el vestido y por fin vería sus tetas….pero ante mi sorpresa decidió sacarse el tanga con gran maestría sin dejar que yo pudiera ver absolutamente nada de lo que había debajo. En ese momento la tensión era máxima, solos ella y yo, después de tantos años, yo solo en gallumbos, ella con su traje y nada debajo, el coche olía a sexo, estábamos los dos terriblemente excitados, pero nos lo jugábamos todo en la mano final. Ya no había marcha atrás, uno de los dos ganaba, uno quedaría completamente desnudo y el otro vestido.
Repartimos las cartas, mi mano era buena, muy buena, Full de reyes y caballos, casi insuperable, se acercaba el momento que tanto había esperado. Ella mostró sus cartas, doble pareja, ganaba yo!!!!!! Ella se tendría que desnudar!!

Lógicamente ella se hizo de rogar, decía que no era justo, que no lo pensaba hacer y excusas varias para no sacarse su vestido. Yo estaba tan caliente que no dudé en tirarme encima suyo y sacarle lentamente su vestido, de abajo a arriba, ella no mostraba gran oposición, yo acompañaba su desnudo con besos en su cuello y caricias varias. Logré con esfuerzo levantarle el vestido por encima de las caderas, ante mi tuve por fin su chochito, no me falló, lo llevaba completamente afeitado, sin un solo pelo. Me moría de ganas de comérmelo pero primero tenía que acabar de sacar su vestido. Mi polla ya había salido del boxer, la punta asomaba por fuera y Laura sin dudarlo empezó a sóbramela por encima del boxer, era un sueño hecho realidad. Minutos más tarde logré sacarle el vestido por completo, y allí aparecieron, sus tan ansiadas tetas, esos 105 centímetros de pecho, en todo su esplendor coronados por una gran aureola.
Al sacar su vestido me lancé como un poseso a comerle las tetas, se las sobé de mil maneras, las toqué, las pellizqué, eran increíbles, mis manos no bastaban para cogerlas. Mientras yo se las comía y las chupaba con frenesí ella se decidió a sacar mi polla y empezó a pajearme salvajemente, gemía y me masturbaba, yo estaba en la gloria, estaba tan excitado que sabía que no tardaría en correrme. Para retardar lo más posible mi orgasmo decidí estirarme en el coche y empecé lentamente a chupar su chochito, era una delicia, el primer coño depilado que probaba. Ella estaba muy excitada brotaba gran cantidad de líquido, yo se lo chupaba sin parar, toda la rajita hasta llegar al clítoris. Estuve largos minutos alimentándome de sus jugos hasta que explotó en un gran orgasmo. Sus espasmos eran increíbles, yo no dejé de lamer ese manjar en ningún momento.

Después de reponerse de su orgasmo, Laura me volvió a agarrar el pene y con gran suavidad volvió a pajearlo, yo estaba en la gloria pero quería más, llevaba mucho tiempo esperando que me la mamara, desde que al principio de salir juntos, ella me contaba como mamaba con gran placer yo desee disfrutarlo.
Ella seguía pajeandome, parecía que su deseo era que yo me corriera mientras ella me masturbaba, pero mi idea era bien distinta. Le dije que parara y le pedí que me la chupara. Ella accedió sin oposición, Rápidamente se colocó mi polla en la boca y empezó a chupar, aquello era la gloria, lo que tanto había deseado se hacía realidad.
Era la mejor mamada que me habían hecho nunca, chupaba suavemente y recorría todo el falo con sumo cariño. Yo estaba ya en las últimas, mis gemidos parecían oírse en todos lados, mi orgasmo estaba cercano y ella seguía chupando. Yo tenia enormes ganas de correrme en su boca y finalizar mi fantasía, supuse que no le haría mucha gracia así que cuando me vino el orgasmo no se lo avisé, ella siguió mamando y mi espasmo llegó, el primer chorro de semen cayó integro en su boca, lo tragó, pero rápidamente sacó mi polla de su boca y acabé de correrme en su mano. Acabamos los dos rendidos, al fin tras mucho desearlo había logrado mi sueño. Desde entonces nuestra relación ha cambiado. Solo nos hemos visto en una ocasión en seis meses y no se repitió nada de lo sucedido aquella noche. Yo me muero de ganas de volver a estar con ella pero no será fácil.


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